Las cinco extremas medidas que vivirá el Chapo Guzmán en prisión

Como si fuera otra “narconovela”, millones de personas siguieron de cerca el desenlace judicial de uno de los capos más poderosos, sanguinarios y polémicos del siglo XXI:Joaquín El Chapo Guzmán. Esa historia, llena de anécdotas y datos curiosos, algunos de ellos increíbles, terminó esta semana, cuando un juez de Nueva York sentenció al Chapo a cadena perpetua en prisión (por narcotráfico) y le sumó 30 años más por violencia con armas de fuego. 

Si bien el Chapo dijo que todo lo que había vivido, tanto su tiempo en un centro de detención en Estados Unidos como el largo y mediático juicio, lo consideraba una “tortura”, es probable que lo peor aún no haya llegado para el mexicano. Tal como anunciaron las autoridades estadounidenses, el Chapo tendrá que pasar el resto de sus días en una cárcel de máxima seguridad, y todo apunta a que será la temida Supermax: el centro penitenciario de Florence, en el estado de Colorado. 

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De esa cárcel nadie ha escapado y es poco probable que el Chapo lo logre, tal como ya lo hizo dos veces en México. La Supermax es temida por todos los presidiarios por sus estrictas y casi extremas medidas de seguridad. Estas son cinco de las medidas más fuertes que deberá soportar el Chapo durante los años que le quedan de vida.

Las celdas 

El espacio promedio de las celdas de cada prisionero oscilan entre los 2 y los 4 metros cuadrados. En ese espacio los reos no se pueden mover con facilidad y apenas tienen una ventana de 1,2 metros por 10 centímetros. Además, la cama es una dura plancha cubierta con un delgado colchón y algunas mantas. 

Comida y control 

Los guardias intentan tener el menor contacto con los reos, por eso les pasan la comida a través de agujeros bastante pequeños de las puertas de cada celda. Además, realizan conteos de los presos seis veces por día, lo que permite que estén pendientes del paradero y estado de todos los prisioneros la mayor parte del tiempo posible. La Supermax es una de las cárceles más seguras y extremas de todo Estados Unidos. Foto: AFP

23 horas del día encerrado

Después de la condena, se afirmó en muchos medios que el Chapo no volvería a ver a nadie. En efecto, se hacía referencia a que en una cárcel de máxima seguridad en Estados Unidos el contacto entre prisioneros es casi nulo. El Chapo deberá pasar un promedio de23 horas al día en su celda, sin hablar o poder comunicarse con nadie más. Centros de máxima seguridad como la Supermax son estrictas en este sentido para evitar que entre los prisioneros conspiren planes de escape o fomenten actividades criminales. 

Grilletes y escoltas

En los pocos momentos que el Chapo saldrá de su celda, deberá hacerlo acompañado de un escolta. En algunos casos, tendrá que moverse con cadenas alrededor del estómago y con grilletes alrededor de las manos e, incluso, los pies.

Receso en una jaula 

Al día, los presos de la Supermax solamente pueden tener una hora de descanso. Pero ese descanso está sujeto a unas medidas bastante duras. Lo deben hacer en una jaula al aire libre, pero diseñada especialmente para que el prisionero solamente pueda ver el cielo, nada más. Tampoco es que sea muy grande: apenas un poco más que la diminuta celda donde el Chapo Guzmán, otrora amo y señor del Cartel de Sinaloa, vivirá el resto de sus días. 

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